jueves, 8 de diciembre de 2011

Qué bajo, qué sonido, cuánta $, y otras problemáticas...


Cuando comienza el interés por tocar el instrumento que sea, lo único que uno quiere es robarse todo los vueltos del pan, raptar el viejo pascuero, planear alunizajes en casas de música y otros tantos... sólo para tener en tus manos aquel anhelado instrumento, ése que te hace el ojo desde que te dió por meterte en la música un poco más. Como toco bajo, y creo no ser el único que pasó por esto, ahora que ya aprendí algunas cosas, voy a dar algunas recomendaciones, más bien generales (también se pueden aplicar a otras cosas  XD), para elegir correctamente tu bajo, ya sea de principiante o más avanzado.

Presupuesto. Lamentablemente, la dura realidad. Antes de elegir y comprar algo, el ideal es saber cuanto es de lo que disponemos para ello. Si quieres un instrumento para empezar, no se necesitan muchas lucas. Si ya avanzaste y quieres dar el siguiente paso, tampoco. Hay de todo. Bajos buenos baratos, bajos caros y malos, pero todo se resume en la relación precio/calidad. El ideal es encontrar el bajo con la mejor calidad al precio más conveniente posible. A qué me refiero con calidad? Con funcionamiento de todos sus componentes (y calidad de los mismos), que se pueda ajustar lo mejor posible, la terminación de los trabajos y finalmente, y algo muy personal, la estética. Soy de la idea que es mejor tener un bajo feo y roñoso en el que se pueda tocar comodamente lo que sea en él, que una obra de arte imposible de tocar y en consecuencia, de mal sonido. De la misma forma, para quien empieza, recomiendo buscar un bajo aunque sea usado, pero en buen estado, y de buena calidad.
No fiarse de las ofertas de tiendas de retail ni combos ni bla bla bla. Y si se busca un instrumento nuevo, fijarse en lo mismo. Que esté en una tienda no quiere decir que venga con la mejor calidad ni que está listo para tocar. Es cosa de mirar los que hay, TODOS deben ser calibrados y ajustados, y lamentablemente en algunos el control de calidad es más permisivo de lo que debería.

Comodidad y sonido. Comodidad parece de perogrullo, pero resulta que no todos se dan cuenta inmediatamente. Hay bajos con más o menos trastes, escala 34' (standar), 32', 35', ancho de nuez (donde se apoya las cuerdas en el clavijero) mayor o menor, grosor del perfil del mastil, ancho y altura de los trastes, forma del cuerpo, peso, distribución del mismo, etc... Muchas cosas en que fijarse. Y al final, es cosa de gustos, pero lo mejor es probar muchos, averiguar espeficiaciones, y comparar. No hay bajos hechos para cada persona (es un mito eso de que las manos chicas no puede tocar bajos grandes), el ideal es encontrar la propia comodidad.
Sonido. Un tema complejo. Primero hay que saber diferenciarlos, pero para eso se necesita más experiencia. Todos los bajos tienen su propia voz que depende de muuuuuuchos factores. Sin embargo hay sonidos característicos, unos mas marcados que otros. Sonidos clásicos como los de un jazz bass, precision, Rickenbacker, Musicman... Sonidos modernos como un Warwick, Ibanez, Modulus, Spector... Y todo lo que puede salir de la mezcla de ambos mundos. Pero para no alargar esto, y hacerlo más cercano alguien que empieza, lo ideal es fijarse en el tipo de capsulas. Esto es una generalización grosera, influyen muchas más cosas, pero es mejor tener la idea más simple desde el principio. Y las que más se encuentran en los bajos de líneas inferiores son cápsulas single precision, single jazz, y humbucker. Cada tipo tiene su timbre característico (por muy buena o mala que sea), y por lo mismo, no se le puede pedir peras al olmo. Aunque suene talibán, una cápsula de un tipo no sonorá jamás como una de otro tipo. No se puede esperar obtener tal o cual sonido parecido en particular, teniendo esa diferencia. Lo otro es circuito pasivo o activo (también es un mito que un bajo activo suena mejor que uno pasivo, son tan distintos como una espada y una pistola) , y en las series bajas muchas veces lo que ofrecen como circuito activo, deja mucho que desear, y más que un plus, se transforma en un problema.¿Y cómo se que sonido me gusta? Fácil: pensar en qué quieres tocar, qué música escuchas, o con más atención, qué bajista en particular te gusta como suena. Luego averiguar un poco sobre lo mismo, y comparar. Es la mejor forma de aprender, y hacerse una idea propia de cada sonido.

3° y final estética: La palabra lo dice. Si te gusta un bajo por como se ve, bien por tí, pero no creo que los buenos músicos elijan sus bajos principalmente por la pinta (esto no es una verdad absoluta, siempre hay excepciones). Lo dejo para el final, porque habiendo tenido presente el resto y pasado todas las pruebas, si además te gusta como se ve el bajo,  ya lo encontraste. De la misma forma, si todo lo otro pasa, pero no te gusta como se ve, no hay vuelta, no es lo tuyo, y la búsqueda continuara...

Salió más extenso de lo que pensé (y da para mucho más en todo caso XD), pero al menos traté de condensar lo que me hubiera gustado saber antes de tener mi 1er bajo, y 2do también. Por supuesto nada de lo dicho es una regla, y siempre está la opción de modificar lo que no te guste de tu instrumento, según las posibilidades que se tengan.
Para despedirme, dejo un video con mi sonido de bajo favorito. Hay muchos que me gustan, pero mi favorito hasta ahora seguirá siendo el jazz bass. Se puede cambiar? Claro, por qué no? Si todo es cosa de gustos.
Saludos y hasta la próxima! ; )








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